La acupuntura es una técnica de sanación componente clave de la medicina tradicional china. Es una forma de medicina alternativa que supone la inserción de finas agujas en los puntos acupunturales del cuerpo. Esta práctica que tiene más de 3.000 años de antigüedad, poco a poco va tomando fuerza y popularidad entre los médicos de la cultura occidental, todo ello basándose en estudios científicos que aclaran los mecanismos fisiológicos de la acupuntura, interpretándose de ellos que esta técnica desencadena una respuesta neurológica y endocrina que genera en el sistema opioide endógeno el control de la homeostasia, la regulación del dolor, la proliferación celular, el control cardiovascular y del estrés y la respuesta inmune.

Los puntos acupunturales están distribuidos por todo nuestro cuerpo, y por ellos circula la energía vital. Mediante las agujas se consigue que el flujo energético se restablezca cuando está siendo inactivado por algún tipo de dolencia.

Según la MTC, el cuerpo humano es un complicado sistema de energía y materia, cuyo equilibrio nos produce la salud y bienestar físico y mental. Cuando este sistema se desequilibra, se producen los problemas de salud, por lo que se hace necesario restablecer ese equilibrio.

Las teorías científicas más actuales, utilizadas para entender la acupuntura desde un punto de vista médico occidental, concluyen que el uso de agujas provoca la estimulación de ciertas fibras que llegan hasta la médula espinal, la cual a través de neuronas inhibitorias, puede conseguir bloquear el dolor.

Además, en los últimos años, se han podido hacer estudios neurofisiológicos mediante tomografías y resonancias magnéticas que confirman la participación del sistema nervioso, el sistema límbico, el hipotálamo, el cerebelo, etc., que no dejan duda de los efectos sedantes y analgésicos de la acupuntura.

Esta técnica se utiliza con gran éxito en el tratamiento de enfermedades que causan dolor, así como náuseas y malestar de diversa índole.

Muchos otros estudios aseguran que la acupuntura es efectiva en el tratamiento de:

  • Aparato digestivo y problemas de digestión.
  • Calambres menstruales.
  • Contracturas.
  • Dolores de cabeza y/o migraña.
  • Dolor crónico.
  • Dolor lumbar y dorsal.
  • Dolor dental.
  • Estrés, ansiedad, depresión.
  • Fibromialgia.
  • Osteoartitris de las articulaciones.
  • Síndrome del túnel carpiano.

La acupuntura sólo debe llevarse a cabo por un acupuntor debidamente cualificado y con licencia para ello, que conozca el procedimiento en profundidad, para evitar así efectos secundarios indeseables. La utilización de agujas esterilizadas y de un solo uso y la esterilización correcta del ambiente de trabajo, garantizan el trabajo bien hecho del acupuntor.

Una sesión de acupuntura llevada correctamente a su fin, produce en el paciente efectos muy placenteros, relajación física y mental, así como sensación de calma y sanación. Esto significa que el flujo energético se estabiliza y se equilibra. Tras varias sesiones, el paciente puede comprobar que esa sensación puntual tras una sesión de acupuntura, se va extendiendo en el tiempo y en duración, acabando así con los problemas iniciales por los que comenzó el tratamiento.

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